¿Dónde acaba el respeto y empieza la libertad de expresión?

ath.barceCon motivo de la celebración de la próxima final de la Copa del Rey de fútbol que se celebrará en Barcelona el día 30 de mayo, llevamos varias semanas (desde que se conocen los equipos finalistas) a brincos con lo de “los pitos al himno”.

Por tal motivo, se llenan de tinta los periódicos, de tertulias las emisoras de radio y de post los blogs como este.

Cuando hablamos de respeto nos referimos a un valor por el cual reconocemos, aceptamos, apreciamos y valoramos las cualidades y opiniones de los demás; es decir, eso que decimos que hacemos, pero que nunca hacemos.

Y como estamos en fechas de enjuiciar, opinar, y valorar sobre este tema, se sacan los trapos sucios del respeto… y lo dejamos, como siempre una y otra vez, en paños menores.

En el caso que nos ocupa, yo lo veo muy simple, y para ello voy a hacer una pregunta a aquellos que tienen la libertad de expresión de pitar al himno: ¿Cómo te sientes cuando se pita a tu himno (sea el que sea) o ¿qué opinas de las personas que pitan a tu himno?

¿Sabéis que pasa? Que el valor de la empatía está en desuso; y eso de ponerme en el lugar de los demás y comprenderlos es algo que ahora no se lleva… Ahora se lleva el tener libertad de expresión; y claro nada que ver tiene una cosa con otra; ya que podría ser evidente que deberíamos tener empatía con los que pitan, ¿no? Pues NO. Sí que puedo comprender el que piten, por temas políticos, familiares, de arraigo, de creencias, etc. Lo que me cuesta entender es que se diga que ese “pitar al himno” es libertad de expresión; yo primero diría falta de respeto; y después, sí, libertad de expresión.

¿Y qué está antes el huevo o la gallina? ¿Respetamos la libertad de expresión o expresarse libremente es cuestión de respetar (sea lo que sea)? Ahí radica la cuestión; en saber poner límites y aceptar que esto para nada ayuda a la convivencia entre personas.

Termino diciendo que soy un fiel seguidor a lo largo de mi vida del Athletic de Bilbao y que, aunque me han tachado de muchas cosas por serlo, sobre todo en mi niñez, seguiré siéndolo; y el tema político y demás parafernalias basadas en la ausencia de deporte, se las dejo a los entendidos.

Allá tú con lo que pienses. Te puedo comprender el que pienses así; aunque no comparto lo que piensas.